Posts etiquetados ‘Autogestión local y ciudadana’

Plaza revolución 15M, MurciaEl Centro de Estudios 15M, el Servicio de Cultura de la Universidad de Murcia y la  Asociación de Estudiantes de Filosofía, (ASEFI) organizan esta mesa redonda donde intervienen:

-Antonio Campillo Meseguer (Decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Murcia)

-Francisco Jarauta Marión (Catedrático de Filosofía de la Universidad de Murcia)

-Luis Sáez Rueda (Profesor de Filosofía de la Universidad de Granada)

-Magnolia Pardo López (Profesora de Fundamentos del orden jurídico y constitucional de la Universidad de Murcia)

Será este lunes 28 de Noviembre, en el Salón de Actos del Edificio Rector Sabater, Ronda de Levante. 18:45h.

“Desde que el mundo asistió al revestimiento de la Acrópolis de Atenas con el llamamiento a reaccionar a una crisis que ya en Grecia comenzaba a hacer estragos (“Peoples of Europe, rise up!”) ciertamente ha llovido mucho. Pero aquel grito no quedó en saco roto y la dinámica imparable del neoliberalismo hizo caer, como las fichas de un dominó, a muchos otros países en un proceso drástico de adelgazamiento de derechos y carestía de la vida social material. Las multitudes comenzaron de hecho a levantarse: las manifestaciones del 15 Mayo, el 19 de Junio, o el 15 de Octubre; las acampadas, ocupaciones y las asambleas en los barrios y universidades; la organización reticular con las herramientas de internet, etc., nos muestran la potencialidad de un deseo que quiere cambiar el mundo refundando las bases de un sistema democrático ahora en entredicho por las prácticas de un capitalismo financiero deslocalizado que, al cabo, terminó por instaurar una suerte de dictadura edulcorada por la sociedad de consumo. El modelo de cambio islandés o las revoluciones árabes alentaron para que este movimiento comenzara en España hasta extenderse por todos los continentes. La respuesta a la crisis global fue una respuesta también global: si el concepto de soberanía de los estados-nación estaba siendo socavado por los principios y prácticas de la economía capitalista, surge un nuevo modo de reapropiación de ésta que rompe el tradicional esquema representativo que se ejercía, omitiendo todo tipo de participación ciudadana y que una y otra vez sometía a la pluralidad mediante la construcción de un discurso social unitario y la jerarquización de los poderes. Sobre el tablero de juego está hoy, de nuevo, la autonomía con la constitución de formas de vida y organización política atentas a la injusticia y a la lucha por un cambio que se va vertebrando a escala micro y macro.
Pensar y problematizar esta coyuntura histórica trazando un mapa de nuevas ideas que retornen a la realidad y operen en ella de modo intensivo es el objetivo de esta mesa redonda que se organiza desde las disciplinas filosófica, política y jurídica”.

……………………
“El objetivo de este debate es analizar la crisis de las actuales formas de participación política y de las instituciones, y plantear alternativas y posibilidades para una organización que las amplíe y mejore o transforme. El actual ordenamiento jurídico prevé formas de participación como la iniciativa legislativa popular, el referéndum en sus distintas modalidades, la cultura democrática y la participación en las elecciones, los presupuestos participativos, el jurado popular, la acción popular, los consejos de participación ciudadana. Sin embargo, muchos grupos sociales perciben que fallan, o que son insuficientes muchos de los mecanismos de la democracia formal, como ha mostrado el surgimiento del movimiento de indignación social del 15M.

Y vivimos en un contexto en el que es posible desarrollar formas de autogestión más horizontales, aprovechar las tecnologías de la información para la emisión y obtención directa de opinión de los ciudadanos, ejercer una transparencia en la gestión de las administraciones públicas, dar acceso a la información de éstas…
El debate es tanto filosófico como jurídico y político. La crisis económica ha mostrado cómo la democracia formal se ha visto influida o determinada por los poderes económicos, y muchos ciudadanos se plantean cómo hacer posible hacer evolucionar la organización social para recuperar capacidad de decisión, y prevenir la injusticia, el crecimiento de las desigualdades, la exclusión social o la desafección a la participación política. La reflexión filosófica, política y jurídica que planteará este debate pretende ayudar a encontrar posibilidades para ello.”

Anuncios

Aunque me duela reconocerlo, creo que estamos en un error si nos empeñamos en orientar nuestros esfuerzos a recuperar plazas: estamos corriendo el riesgo de convertir el símbolo de plazas como Sol en mito. Y eso sería fatal, porque correríamos el riesgo de refugiarnos en un pasado mágico, olvidando lo que les motivó a muchos a salir a la calle el 15 de mayo: la sangrante evidencia de que los que supuestamente están encargados de ello han dejado de solucionar nuestros problemas y la constatación de que tendríamos capacidad para hacerlo por nosotros mismos. Es lo que yo por lo menos siempre he creído transmitir cuando he gritado, pensado, escrito: “No nos representan”.

Me temo que ahora estamos entrando en su juego cuando claudicamos ante sus provocaciones si la única acción que perseguimos es recuperar lo que ya hemos ganado. Porque eso es lo que fue el desmantelamiento del punto de información de Sol: una provocación. Y no una reconquista por parte del poder: hay demasiadas imágenes que sirven de alimento al dinamismo y revitalización del tejido social que supuso la semana después del 15 de mayo.

No podemos caer en el error de formar parte de la cultura del espectáculo con nuestras reivindicaciones y que eso haga que muchos pierdan la confianza en esta dinámica de renovación política del tejido social. Creo que hay que andarse con pies de plomo para no convertirnos en los verdugos de lo que hemos creado hasta ahora entre todos. Hay que guardarse mucho de caer en discursos partidistas que puedan echar sistemáticamente a gente de este sueño. No podemos cerrarnos a nadie que quiera participar, que comparta gran parte de las inquietudes que tenemos, porque comparte también nuestros problemas. Y considero que es un error creer que el problema está sólo en los que se van: la presión de los medios y del aparato político parece que nos está contagiando una prisa insana; y a veces hay más prisa por hacer que por pensar y reflexionar críticamente sobre lo hecho y conseguido hasta ahora. La vorágine de acciones a la que parece que nos estamos entregando no debería hacernos olvidar cómo surgió todo esto: partiendo de una serie de problemas compartidos y no de posturas ideológicas, imaginando y realizando desde el pacifismo estrategias de protesta sorprendentes para el sistema.

Cada vez estoy más convencido de que esto es un movimiento no por su carácter ideológico (mal andaríamos, porque ya sabemos quién utilizaba hasta la saciedad la palabra “movimiento”), sino por su carácter nomádico, camaleónico. A cada problema hay que encontrarle su solución y para ello tenemos que contar con todos los afectados. Si nos limitamos a tirar de manual, a reducir todo a teorías conspirativas o a la demonización absoluta del capitalismo, perderemos el realismo con el que todo esto empezó. Personalmente no quiero recetas, sino soluciones: y creo que puedo ser parte de la solución a mis problemas (que comparto con muchos). Y exijo (a los políticos, a mis compañeros en el movimiento y a mí mismo) que se me tenga en cuenta como parte de la solución.

Reconozcámoslo: Sol no es la Sol-ución, sino el principio de la misma. Y para que nuestros problemas se solucionen, también tenemos que ponernos manos a la obra. Esto, creo, no es (sólo) un movimiento reivindicativo, sino constructivo. No deberíamos permitir que nos callaran ni desde fuerta, ni desde dentro.

Durante el verano, nuestra asamblea de Berlín se está convirtiendo en lugar de paso y acogida de gente implicada en las acampadas y asambleas surgidas a partir del 15 de mayo en diferente ciudades españolas. Para mí es un hecho especialmente gratificante porque señala dos realidades que realmente están ocurriendo: que se está revitalizando el tejido político-social en nuestro país y que nuestra asamblea de Berlín se ha consolidado como lugar visible de encuentro, intercambio y acción.

Ayer se celebró una asamblea que, en mi opinión y en relación con el calado de la decisión adoptada, ha sido la más importante que hemos celebrado desde que nos reunimos por primera vez el 19 de marzo: ayer decidimos dejar de denominarnos “Democracia Real Ya Berlín”: ahora somos “15m Berlín”. En mi opinión, ha sido una decisión importante porque podría ir mucho más allá de la cuestión puramente nominal o técnica, porque creo que no sólo debería afectar a un grupo de palabras o a la dificultad técnica más o menos grande a nivel informático que pueda implicar el cambio del nombre. Para mí es la constatación de que ha dado sus frutos un proceso de maduración que hemos venido haciendo en las últimas semanas de forma más o menos consciente; en cierto modo -en términos kantianos-, hemos pasado a tener voz propia. Nos hemos “independizado” –por sentido común-: no porque nos hayamos separado de un grupo, “Democracia Real Ya” (algo imposible, porque nunca pertenecimos a él), sino porque hemos sido capaces de darnos a nosotros mismos un nombre.

Para mí es un momento crucial, un punto clarísimo de inflexión que apunta a dos cosas. En primer lugar, que con este gesto señalamos que nuestra historia no está escrita, sino que la escribimos nosotros. Y en segundo lugar, que tenemos una trayectoria lo suficientemente aquilatada como para que nos distinga y justifique, así, un cambio de nombre con el que ganemos en definición:  somos quienes somos por lo que hacemos y no por aquello a lo que nuestro nombre pueda llegar a referirse.

Pero la cuestión no se queda aquí (y no debería hacerlo): el cambio de nombre debería ser además una (auto)exigencia: con él señalamos que nos queremos definir más, que queremos ser lo que hacemos y no lo que se diga que somos. Esto exige más conciencia a la hora de hacer cosas, de actuar, de reflexionar.

En este sentido, lanzo la siguiente reflexión, que nace de la feliz coincidencia de que en nuestra asamblea de ayer estuvieran gente de Sol y de Barcelona con los que luego pudimos charlar. Porque pude saber gracias a ellos que uno de los debates candentes en ambas acampadas afecta al papel de las asambleas, especialmente en lo que se refiere a la toma de decisiones: ¿dónde se decide? ¿Sólo en Sol, por ejemplo, o sólo en los barrios?

Rousseau - Du contract socialEn mi opinión la disyuntiva es falaz. Y para resolverla creo que hay que plantear la cuestión desde otro punto de vista: quien toma la decisión de hacer o no hacer, de respaldar o no respaldar es cada uno de los miembros de la asamblea porque ésta es capaz de darles voz. Creo que es ésta la problemática de base a la que apunta el lema “no nos representan”.Porque ya no se realiza (no sé si jamás se habrá llegado a realizar) aquello que afirmaba Rousseau en su Du contrat social: éste debería dar respuesta al problema fundamental de la búsqueda de una forma de asociación en la que “cada uno, uniéndose a todos, no obedezca con ello más que a sí mismo, permaneciendo igual de libre que hasta entonces” (“Trouver une forme d’association […] par laquelle chacun, s’unissant à tous, n’obéisse pourtant qu’à lui-même, et reste aussi libre qu’auparavant.”)

Y bien: ¿qué papel tendría la asamblea entonces? No creo que la asamblea deba ser, por todo lo dicho, un órgano de decisión, sino de debate, diálogo, intercambio y refrendo (“corroborar algo afirmándolo”). Yo a la asamblea voy a hablar y obligarme a pensar políticamente; a escuchar las propuestas que cada uno de los miembros nos hacemos; a apoyar todo aquello que me parezca necesario, decidiendo invertir en ello mi tiempo y mis capacidades… En definitiva: creo que la asamblea no debería decidir, sino discutir a partir de propuestas trabajadas de acción, problemas concretos que nos afectan en el lugar que vivimos… y llegar a conclusiones al respecto empleando el tiempo que sea necesario. Sé que con esto no invento nada, pero creo que es importante aprovechar el momento del cambio de nombre para repensar cuál es el papel de la asamblea. En mi opinión, resumo, sería el reflejo, la caja de resonancia de la capacidad de decisión, de iniciativa y acción individual de cada uno de sus miembros. Que esta iniciativa y acción nacidas de miembros individuales o de miembros agrupados de la asamblea pase a ser una acción o iniciativa del grupo es algo sobre lo que decidirían los miembros del mismo acudiendo a un lugar en el que se analice debatiendo la propuesta; si ésta es plausible y convincente (es decir, si la propuesta está trabajada), recibirá respaldo de más o menos miembros, y, así, la iniciativa llegará más o menos lejos. Pero la asamblea no debería condicionar esencialmente cada propuesta (planteándose como únicas soluciones el apoyo o el veto), sino catalizar propuestas cuando estas reciban apoyo de un número de sus miembros. En ese sentido, la asamblea sería más bien un seismógrafo de la capacidad de iniciativa y acción de cada uno de los miembros que la forman; a mayor actividad, más resonancia. De la implicación de sus miembros dependerá lo que la asamblea haga o no. Aquí podemos hacer cosas, hablándolas, teniendo voz. Creo que de esta manera se combinan los dos aspectos a los que se refiere Rousseau: unión y libertad.

En los Desayunos de TVE, Cristóbal Montoro, portavoz económico del PP en el Congreso, ha defendido que los estados nacionales son los que deben gobernar en sus países. Ana Pastor le ha preguntado entonces si cree que las medidas adoptadas por Grecia, por Berlusconi… las toman ellos o desde fuera. La respuesta ha sido ambigua: ni sí ni no, ni todo lo contrario. Lógicamente: ¿cómo negar lo evidente? ¿Cómo admitir que con esta falta de representación política real poco importa a quién se elija entre los dos grandes partidos, si las políticas se las dictan desde Europa y el FMI?

A continuación, cuando se le ha preguntado por el 15m, ha empezado por calificar las propuestas de inconcretas, para pasar a decir luego que son propuestas a la izquierda y de hace 40 años: si el gobierno las aceptara, supondría un retroceso y una pérdida de empleo.

Me hago preguntas sobre cuatro temas:

1) Si las propuestas son inconcretas, ¿por qué se puede decir tan clara y taxativamente están a la izquierda? ¿Cómo se puede entonces afirmar tan tajantemente que implicarían un retroceso económico y en la creación de empleo?

2) Si son reivindicaciones clásicas de 40 años, ¿no será en parte porque llevamos bastantes años viendo cómo, de crisis en crisis, se vienen aplicando las mismas medidas pro-cíclicas?

3) ¿Se puede crear empleo favoreciendo la eliminación de la competencia entre muchas empresas medianas en beneficio del favorecimiento de  corporaciones “competitivas” cada vez más grandes? ¿No está entre las consecuencias de la búsqueda de competitividad a nivel global la creación si no de monopolios, sí de oligopolios? ¿No va todo ello en contra de la doctrina del libre mercado?

4) ¿Se puede crear empleo indefinidamente? ¿No sería mejor y más sostenible favorecer políticamente una distribución del trabajo existente entre más personas?

En cualquier caso, no nos puede sorprender ni este tipo de ambigüedades de nuestros políticos ni la deriva neoliberal de la (Des)Unión Europea. Todo esto no es ninguna novedad: es la consecuencia lógica de tener una mayoría conservadora en Europa. Confío en que, con casos como el de Grecia, cada vez nos quede más claro hacia dónde nos llevan las políticas que sólo buscan estabilidad presupuestaria y convergencia financiera creando inestabilidad social.

Algo tiene que cambiar en Europa o acabaremos vendiendo hasta los adoquines para pagar las deudas. Pero, claro, es lo que tiene ponerse en manos de usureros: que siempre te roban mucho más de lo que te dan.

Esto es algo que, por lo que sé, no tenemos aún España y que es fundamental para que los ciudadanos podamos saber a quién votamos cuando optamos por un partido: aplicación para ver qué empresas donan cuánto a qué partidos políticos (pinchad en la imagen para acceder a la aplicación).

Como podréis ver, en el arco de arriba está un buen número de los partidos políticos alemanes, los más representativos. La dimensión que ocupan en el arco refleja la cantidad de donaciones que reciben. Así se puede ver a simple vista la meteórica diferencia entre lo que reciben los partidos más conservadores (CDU y CSU) y los liberales (FDP) frente a lo que perciben los socialistas (SPD) por esta vía.

Esta aplicación también te permite saber qué empresas pagan más o menos a todos los partidos más representativos (Allianz, por ejemplo) y cuáles no.

No es una gran ocurrencia decir que a mayor donación más capacidad de influencia del donante sobre el partido y que si una empresa se decanta claramente por un partido, el votante del mismo debe de estar sobre aviso ante posibles tratos de favor hacia esa empresa.

En el caso de España esta aplicación habría que complementarla con una relación detallada de la deuda que tienen contraída los partidos políticos con entidades financieras y qué porcentaje no se han visto obligados a pagar (lo que equivaldría de hecho a una donación encubierta).

Aplicación para ver qué empresa dona cuánto a qué partido político

http://www.rtve.es/alacarta/audios/asuntos-propios/asuntos-propios-wyoming-cano-sobre-violencia-15m/1131340/

Nach der Festnahme in Spanien von der angeblichen “Spitze” der Hacktivisten-Organisation Anonymous, die von der Polizei feierlich bekannt gemacht wurde, hat die Gruppe folgende Mitteilung herausgegeben:

Bürger von Spanien: Anonymous ist ein Kollektiv von unabhängigen Personen, ohne Führer, ohne Spitzen und ohne jegliche dirigierende Leitung. Wir sind Menschen, die die Meinungsfreiheit im Alltag und im Internet verletzt sehen, als ob wir Marionetten wären, ohnen jeglichen Recht zu Protestieren und etwas Fordern.  Aber sie täuschen sich. Wir sagen, dass es uns schon reicht, wir rebellieren uns gegen ein System, das uns als schlafende und unterwürfige behandelte, in dem man meinte, dass die Verstöße ungestraft sein würden und dass die Wahrheit für immer verschleiert sein konnte. Dieses System straft die, die versuchen, die Wahrheit zu sagen. Deswegen wollen wir der Bevölkerung, der Polizei, der Regiereung und der Welt unser Entschluss und Reflexion mit dieser Erklärung mitteilen. Von Anonymous aus haben wir die letzten Ereignissen in Spanien beobachtet; wie man den Namem von Anonymous gebraucht hat, um die Aufmerksamkeit von den Enträumungen von den verschiedenen Plätzen aller Städten abzulenken, um dabei die unangemessene Gewalt der Polizei zu verdecken. Wir sehen, wie man die miserablen gesellschaftliche Lage einer ineffizienten Regierung beschönigen will, die sich nicht nur als unfähig erwiesen hat, die Probleme zu lösen, sondern auch unwillig ist, dem Volk zu zu hören, um die Situation zu verbessern.

Die Polizei hat nur gelügt, sowohl in ihrer Pressemitteilung als auch danach. Sie hat keine “Spitze” festgenommen, weil wir keine “Spitze” haben. Der Server, den sie beschlagnahmen, war ein kleiner IRC-Server den wir an unseren anschließen. Wir pflegen keine Beziehung zu keiner Terrororganisation und wir unterstützen keine Form der Gewalt.  Wir werden keine Daten der Staatssicherheit in keinem Forum, der sich zur Terror-Apologie sich bereit erklärt, veröffentlichen, weil wir daran glauben, dass die Meinungsfreiheit nicht zu verhandeln ist. Nichts, was sie sagen ist wahr, außer dass wir viele sind, dass wir Legion sind, und dass wir alle sind.

Die Presse, die Antwälte, diejenigen, die die Informationstechnologien kontrollieren, die Bürger, alle haben sich über diese Mitteilungen lustig gemacht, dabei die Unfähigkeit von den Staatssicherheitskräften deutlich gemacht, aber von Anonymous aus merken wir, dass es etwas gibt, dass verschleiert bleiben sollte. Man löst die Demonstrationen auf, man greift die Empörten brutal an, man räumt die Camps auf. Dies klar stellend und des Amtsmissbrauch der Regierung und der Polizei bewusst, wollen wir alle Bürger aus Spanien und der Welt, die sozialen Bewusstsein oder nicht haben, dazu aufzurufen, sich jetzt mehr als sonst zu engagieren.  Damit sie auf die Straße gehen, beharrend, konstant, fröhlich, überzeugend und friedlich. Die, die es nicht machen könnten, sollen wissen, dass sie zu den Attacken beitragen können. Jeder in seinem Bereich, je nach Engagement, damit wir alle die Zensur, die Korruption, den Amtsmissbrauch abschaffen, damit wir unsere Meinungsfreiheit nicht verlieren und unsere Zukunft und die unserer Kinder selbst bestimmen können. Wir wiederholen, dass unsere Erklärungen keinen politischen Charakter haben und dass wir auf unsere Forderung weiterhin beharren werden, bis sie darüber reflektieren.

Es ist Zeit, die Lage zu verbessern. Es ist deine Zeit.

Äußere deine Empörung. Geh auf die Straße. Kämpfe für deine Rechte.

Volk von Spanien, ihr seid nicht alleine. Anonymous ist auch da.

Wir sind Anonymous. Wir sind Legion. Wir verzeihen nicht. Wir vergessen nicht. Erwarten Sie uns.

Tú decides.

GUILLEM MARTÍNEZ 11/06/2011

El pasado 31 de mayo el consejero de Interior de la Generalitat, Felip Puig, anunciaba la necesidad de incorporar cámaras en los cascos de los polis, para que pudieran grabar imágenes desde su punto de vista. Reconocía, vamos, que no disponía del punto de vista del resto de cámaras. En nuestra cultura un Gobierno no acostumbra a tener problemas para comunicar lo que quiera y cuando quiera. El anuncio de Puig, ¿indica que se está muriendo la CT?

La CT -o cultura de la transición- es la descripción de la cultura post-76 en la Península. Básicamente, es un modelo cultural creado en la incipiente Transición. Consiste en eliminar de la cultura cualquier posibilidad desestabilizadora y problemática. A cambio de a) no construir objetos problemáticos, b) no meterse en política, o en el trance de hacerlo, darle c) la razón al Estado; el Estado subvenciona la cultura, da honores, premios y construye el canon cultural. La cultura, así, es un elemento propagandístico de un sistema -el sistema democrático español, el mejor del mundo, etcétera-. Esta tendencia se estrena con los Pactos de la Moncloa, cuando la izquierda renuncia a otras lecturas de la democracia, y alcanza su do de pecho el 11-M, cuando el Estado consiguió imponer, durante varios días, su punto de vista, y la cultura participa en la fiesta callando o escribiendo a favor, las dos modalidades que ofrece la CT si no quieres salirte de una cultura y caer en la marginalidad. En el 11-M no fue necesario, en fin, instalar ninguna cámara en el casco de nadie.

El concepto CT empezó a formularse hace 10 años, apoyado en nociones de los Culture Studies, de las teorías de la recepción y de la comunicación, y en el ejercicio del periodismo. El periodismo consiste en controlar el poder. Y que el poder subvencione un diccionario biográfico puede ser un abuso tan grande como que subvencione / decida el teatro, el cine, o que delimite qué es información o, glups, qué es cultura.

La teoría CT es una construcción muy colectiva. Ha crecido en la red. Es un gran revulsivo. Pero también, un gran repulsivo. Los catedráticos le dan la espalda, no así el profesorado contratado. Algunos periodistas lo desprecian, otros lo usan. Los agentes y libreros no la ven. Los corresponsales extranjeros, sí. El staff de escritores y piensas de la Transición jura en arameo cuando lo mientas. Los nuevos autores y lectores no-CT, pues no.

En estos momentos, es una herramienta con la que se hace crítica a cualquier objeto cultural –pelis, libros, programas, juegos, diarios, leyes, arte-. Las generaciones nacidas en los 70 y 80 lo usan con absoluta frescura. En la Red, de hecho, ha nacido una nueva cultura, un esfuerzo colectivo contra la cultura oficial como los realizados en los años 20 o desde finales de los 50. Y que con el 15-M ha salido del ciberarmario. El pasado 4 de junio, en ese sentido, apareció en EL PAÍS una crítica, firmada por Víctor Lenore, en la que aparece por primera vez en el diario la herramienta CT.

En los días en los que Puig añoraba la CT / una cámara única, pasaron otras cosas raras, que daban la razón a Puig. Los medios no dieron un mensaje unívoco del 15-M. No fueron CT estrictos. En algunos diarios, mientras el staff de opinión hacía CT -callaba o atacaba el movimiento desde el mismo criterio que el Estado-, las redacciones informaban alejadas del poder. Una tele retransmitió una carga policial y se posicionó contra un gobierno. Un autor firmó un artículo choteándose de las maneras CT de otro -algo exótico: la CT penaliza las críticas con nombres propios-. La patología informativa generalizada no fue España. Fue, curiosamente, la ausencia de noticias de Grecia.

La CT no puede describir el movimiento 15-M con su verticalismo y su dinámica de eliminar problemáticas, marginándolas y calificándolas de no democráticas. La sola existencia del movimiento, y la necesidad de informar sobre él, está provocando turbulencias en la CT. ¿Se muere la CT? Si eso fuera así, el 15-M ya sería, por eso solo, un éxito.

http://www.elpais.com/articulo/cataluna/cultura/transicion/CT/muere/elpepiespcat/20110611elpcat_7/Tes

Podrán detener a lo que llaman “cúpula”, pero no se dan cuenta de que somos demasiados.

[vimeo 24622780]

Éste es un comunicado anónimo sobre la detención que reclama la liberación sin cargos de los detenidos: