Posts etiquetados ‘Autogestión local y ciudadana’

La revolución se expande. Y evoluciona: después de Islandia, Egipto, Túnez, España, Francia, Yemen… le toca el turno a Berlín. Berlin Agora es el nombre que recibe este nuevo hito del movimiento de revitalización de las plazas públicas. Y en cada lugar, una nueva idiosincrasia: Berlin Agora tiene mucho de Gründlichkeit (minuciosidad) alemana.

Berlin Agora es una iniciativa del Radialsystem V (una plataforma cultural que lleva 5 años proporcionándole un lugar al diálogo entre las artes), que bebe claramente de los principios de actuación que se han ido consolidando desde se salió a la calle en todo el estado español a partir del 15M. Por un lado, porque se trata de un foro, un espacio abierto a disposición de todo aquel que tenga propuestas que hacer. Las propuestas deben estar relacionadas con temas actuales, estar relacionadas con Berlín, apartidistas y plurales. Por otro, por el modo en que funciona esta plataforma: a toda aquella persona o colectivo que sienta la motivación de tratar un tema se le cede el espacio del Radialsystem V gratuitamente durante unas determinadas horas para que lo autogestione, organizando él mismo todos los aspectos relacionados con el encuentro que prepare. Hay lugar para todos los modos de discusión: desde la conferencia más clásica hasta el open mike, pasando por el fishbowl, presentaciones de power point, karaoke…

Wir sind das VolkEl objetivo de Berlin Agora es la creación de un Meisterbürger (un ciudadano empoderado) de aquí a las elecciones munincipales del 18 de septiembre. No es una cuestión puramente nominal: de esta manera se quiere entroncar con la rica tradición de democracia de base de la que puede hacer gala Alemania. En el Leipzig y Berlín anterior a 1989 surgió el Mutbürger (el ciudadano del valor), capaz de salir a la calle y reclamar que el pueblo son ellos (“Wir sind das Volk”) en sus Montagsdemonstrationen (manifestaciones de los lunes). Y en Stuttgart nació en noviembre de 2009 el Wutbürger (ciudadano de la rabia) contra el proyecto antiecológico de reforma de la estación de Stuttgart, conectando simbólicamente con las protestas de 1989/1990 al manifestarse también los lunes delante de la estación de Stuttgart. Estos dos movimientos consiguieron, gracias a sus reivindicaciones, provocar que se tomaran decisiones políticas concretas.

Deutsche Gründlichkeit: Berlin Agora es la oferta de un foro que busca no diluirse. O eso parece deducirse del hecho de que se limite temporalmente su existencia: tendrá lugar del 6 de junio al 18 de septiembre, fecha en que se celebrarán los comicios munincipales. Y este hecho es fundamental: el foco de Berlin Agora es Berlín, como su propio nombre indica. De esta manera, Berlin Agora parece demostrar que el carácter abierto de un foro de discusión autogestionado no está reñido con la concreción temporal y de su  ámbito de actuación.

Pero es que Berlin Agora es un proyecto local que destaca también por su carácter ampliamente incluyente: no sólo está abierto a todas las franjas de edad y a todos los ciudadanos de Berlín, independientemente de su nación y condición, sino que cuenta con el apoyo de medios de comunicación locales (tip Berlin e Inforadio) y dos fundaciones radicadas en Berlín minuciosamente escogidas: la Fundación BMW-Herbert Quandt y la Fundación Berlín Futuro, orientadas ambas al fomento del diálogo sobre nuevas formas de organización social y política. De esta manera parece buscarse más la confrontación con las problemáticas concretas de una ciudad como Berlín que entre los diferentes actores y agentes sociales.

De aquí al 18 de septiembre se han organizado ya sesiones en torno al desarrollo urbanístico de Berlín, sobre el futuro de una cultura libre, la multiculturalidad de la ciudad y los nuevos enfoques que esta situación exige… Temas variados que surgen de iniciativas de ciudadanos políticamente maduros: los creadores de Berlin Agora pretenden abrir así un espacio a la construcción democrática de la ciudad desde las bases. Ellos mismos reconocen en sus textos que no saben exactamente a dónde llevará el proyecto. Lo que está claro es que estamos ante el inicio de algo.

Para más información:

Dossier de presentación del proyecto (en alemán)

Berlin-Agora (página web)

Calendario de actividades (en alemán)

Berlin sucht die Superbürger (artículo de la TAZ)

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Interview

The revolution will not be televised

Excusas. Como sabemos ya muchos, Felip Puig ordenó el violento desmantelamiento de la acampada de la Plaza de Cataluña de Barcelona sobre la base de dos argumentos: la salubridad y el peligro que suponían las estructuras y el equipamiento de la acampada (las bombonas son el ejemplo que más subrayó en la rueda de prensa del viernes). Una burda manipulación del interés general y una actuación desproporcionada de los Mossos para limitar el derecho fundamental de reunión, que ha sido criticada hasta por colectivos tan “sospechosos” como la Unión de Oficiales de la Guardia Civil.

La ocupación de plazas ha sido una de las acciones que más visibilidad ha dado al movimiento de protesta y reivindicación de una sociedad más justa y democrática en esta primera fase. No la única: el medio de la plaza pública comparte su protagonismo con la red. Ambas son caras de la misma moneda, ambas son generadoras del caldo de cultivo del que ha surgido el movimiento de protesta. La red tiene la virtud de conectar lo distante, dinamizar la difusión de contenidos, la coordinación de las acciones a un nivel más global… La plaza contribuye a dar una visibilidad democrática al movimiento, posibilita el diálogo vivo y personal, dinamiza la concienciación y autogestión local y ciudadana… Son dos puntales inseparables de un mismo movimiento. Porque tanto lo que se haga contra el carácter público de la plaza como contra la libertad en internet afecta a este movimiento de concienciación y reivindicación ciudadana. Prueba de ello es la llamada a una “civilización” de internet que hizo Sarkozy en el eG8 Forum de París, que curiosamente ocurre en la misma semana en que Puig ordena de forma políticamente miope el desmantelamiento violento en Barcelona.

Excusas. Eso son en el fondo los argumentos aducidos por Sarkozy para justificar una mayor intervención del poder en Internet. Excusas y recurso al miedo: de la misma manera que Puig se apoya en el riesgo que comporta una concentración cívica para la salud pública y para el desarrollo normalizado de las violentas celebraciones de la victoria de un equipo de fútbol, Sarkozy (y otros) echan mano de la pedofilia, la privacidad y los derechos de autor para justificar la imposición de restricciones al actual funcionamiento de internet. Todo ello, además, en un contexto (el eG8 Forum) en el que se alaba la importancia económica de internet para los países del G8.

Los modos de argumentar tanto de Puig como de Sarkozy no difieren más que en la falta de tacto del primero. Pero en el fondo vienen a transmitir lo mismo: tanto internet como la plaza interesan al poder en tanto que son beneficiosos económicamente. Pero dejan de interesar en el momento en que son factores de crítica y medios de difusión de contenidos y propuestas. Por eso se recurre a la pulsión vía el miedo, a señalar la falta de seguridad, para limitar su uso a aquello que resulta económicamente rentable. Mientras nos sigan produciendo miedo sus advertencias, tendremos más de lo mismo: falta de regulación de lo económico y limitación de lo público. Los riesgos a los que apuntan, no son más que producto de su miedo al medio público, libre y democrático. De nuestro valor y sentido de la responsabilidad dependerá que sigamos lo suficientemente despiertos como para que sean ellos los que sigan teniendo miedo al medio.


LEMONDE.FR | 29.05.11 | 10h22  •  Mis à jour le 29.05.11 | 14h11

http://www.lemonde.fr/europe/article/2011/05/29/la-jeunesse-espagnole-est-capable-de-s-organiser-seule-sans-parti-ni-syndicat_1529028_3214.html#ens_id=1271383

Les jeunes Espagnols ont longtemps été considérés comme détachés de la vie politique. Depuis le 15 mai, ils ont prouvé qu’ils pouvaient “prendre leur destin en main”, sous la forme d’un mouvement socio-politique autonome, épondant aux principes de la démocratie directe et respectant les spécificités de chaque région, explique Jaime Pastor Verdú, politologue à l’université nationale d’enseignement à distance de Madrid.

Quels rapports la jeunesse espagnole entretient-elle avec la politique ?

Depuis des années, la jeunesse a le sentiment que la classe politique ne s’occupe pas de son avenir. Ce divorce a été accentué pa la crise économique. Car le principal sujet de préoccupation de cette génération des 18-30 ans est le chômage, un jeune sur deux étant actuellement sans emploi. Elle estime que les grands partis politiques, en raison de la corruption qui les touche, ne luttent pas de manière efficace contre ce problème.

Ce rejet de la politique se traduit dans les urnes par une forte abstention, qui tourne autour de 50 % à chaque élection, contre 37 % pour l’ensemble de la population. Par ailleurs, très peu de jeunes prennent leur carte dans un parti ou s’engagent dans un syndicat, dans la mesure où ils ne se sentent pas représentés. Ils ont une sensibilité, de manière générale, plus proche de la gauche, mais critiquent néanmoins autant les socialistes du PSOE que le Parti populaire. Ils dénoncent ainsi le bipartisme et la subordination des grands partis aux diktats du marché.

Comment les hommes politiques, de leur côté, considèrent-ils les jeunes ?

Beaucoup de stéréotypes sur la jeunesse circulent dans la classe politique. Pour nombre de politiciens, les jeunes n’apprécient que les botellón [grands rassemblements dans les espaces publics, où l’on boit et on s’amuse], ne s’intéressent pas à la chose publique, sont individualistes et seulement attirés par la société de consommation.

De fait, avant le 15 mai, les jeunes ne s’étaient jamais fédérés autour d’une même cause. Il y avait bien eu le mouvement pour un logement digne, en 2005, ou les manifestations contre la loi Sinde contre le piratage sur Internet, en janvier 2011. Mais aucune de ces mobilisations n’a été aussi massive que le mouvement actuel des «indignés».

Que change le mouvement du 15-Mai à cette incompréhension mutuelle ?

Le mouvement du 15-Mai a fait voler en éclat les idées préconçues des hommes politiques, mais aussi des médias, qui ont compris que la jeunesse espagnole éprouvait un malaise important, qui ne s’était jusqu’alors pas exprimé publiquement.

Depuis deux semaines, les jeunes ont revendiqué leur existence et leur volonté de se battre pour leur avenir. C’est bien la démonstration qu’ils ne s’opposent pas à la politique en général mais seulement au système des partis. Ils prouvent qu’ils sont capables de s’organiser seuls, dans un nouveau type de mouvement social et politique, autonome des partis et des syndicats. Ils montrent par ailleurs une volonté de représentation, d’auto-organisation, de démocratie avec des assemblées et un droit de parole pour tout le monde.

La mobilisation va-t-elle faire évoluer le discours des partis politiques ?

Les grands partis vont être obligés de répondre à certaines des revendications du mouvement des “indignés”, comme par exemple limiter les salaires de leurs représentants ou les obliger à plus de transparence sur leurs revenus. Mais ces gestes risquent d’être limités et relever du domaine de la rhétorique.

Dans la pratique, les grands partis n’ont par exemple pas intérêt à la réforme de la loi électorale, l’une des principales revendications des “indignés”, dans la mesure où elle les favorise.

Quelle forme le mouvement peut-il adopter pour continuer à peser dans le débat public ?

La mobilisation ne peut pas s’organiser en un parti politique en raison du rejet de cette forme d’organisation par une partie de la population mais aussi parce que cela impliquerait de réaliser un programme, qui créerait des lignes de fracture au sein du mouvement. Ce dernier est en effet trop hétérogène, tant de par la sociologie des gens qui le composent, que leur sensibilité politique et leur vision de la question nationale et des régionalismes.

Les manifestants doivent donc continuer à se fédérer au sein d’un mouvement socio-politique, avec des spécificités pour chaque région et une auto-administration au niveau territorial. Ils doivent se mettre d’accord sur une plateforme de revendications et un calendrier de mobilisations, par exemple tous les 15 du mois. Ils auront ainsi une garantie de continuité du mouvement, au moins jusqu’aux élections générales, et pourront même décider de dialoguer et être soutenus par certains partis. Reste à savoir si l’adhésion de la population restera massive dans le temps. Tout dépendra du comportement des autorités : si elles répriment le mouvement, la solidarité qui le caractérise devrait s’en voir renforcée.

Propos recueillis par Audrey Garric

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¡Muchas gracias, ahora somos más! Thank you very much, now we’re really a couple of people!

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Vídeo 20minutos: http://www.20minutos.tv/video/K9UOsjqW-un-mosso-ven-aqui-si-tienes-cojones/0/

Stunde der Selbstkritik

http://www.taz.de/1/archiv/digitaz/artikel/?ressort=me&dig=2011%2F05%2F26%2Fa0143&cHash=e3ba96d785

SPANIEN Das einstige Boomland ist am Ende. Eine Neugründung muss ähnlich grundlegend sein wie der demokratische Wandel nach der Franco-Diktatur

Das hier ist Demokratie und nicht das, was in Sol passiert!” So lautete einer der Sprüche, die Anhänger der konservativen Volkspartei (Partido Popular, PP) nach ihrem Sieg bei den spanischen Regional- und Kommunalwahlen am vergangenen Sonntag zum Besten gaben. Die Konservativen stellten damit die vermeintliche Überlegenheit der PP, die bei den Kommunalwahlen über 2 Millionen Stimmen mehr als die sozialdemokratische PSOE des amtierenden Präsidenten Zapatero erhielt, gegenüber den Demonstrationen, Besetzungen und Bürgerbewegungen heraus, die spontan am vergangenen 15. Mai mithilfe sozialer Netzwerke entstanden waren: eine Bewegung, die Versammlungen im ganzen Land abhält, deren Herz aber auf dem zentralen Platz Puerta de Sol in Madrid schlägt. Dort werden hunderte über das System empörte Bürger bis zum nächsten Sonntag ausharren – mindestens.

Parteien Teil des Problems

Aber die Wähler der Volkspartei täuschen sich, wenn sie glauben, die konservative Wahlalternative habe tatsächlich Lösungen anzubieten für die zentralen Probleme, mit denen Spanien – wie auch Europa und Deutschland – kämpft. Hauptauslöser der Proteste ist die sich zuspitzende Wirtschaftskrise. Diese Krise hat die offizielle Zahl der Arbeitslosen in Spanien auf über 20 Prozent steigen lassen und zahlreiche produktive Bereiche des Landes zerstört. Es handelt sich um eine Krise des Systems, die zu 45 Prozent Jugendarbeitslosenquote, zu Lohnkürzungen, einer Anhebung des Rentenalters, Beschneidung der ohnehin bescheidenen staatlichen Sozialleistungen sowie zu Wohnungsenteignungen von 300.000 Familien geführt hat. Unterdessen verzeichnen die 35 führenden Firmen des spanischen Aktienindex Ibex Rekordgewinne.

Die Wähler der PP täuschen sich, weil ihre Wahlentscheidung Teil des Problems und nicht der Lösung ist. Die konservative Partei war Träger und Motor jenes Wirtschaftsmodells, das mit der internationalen Finanzspekulation die spanische Wirtschaft an den Rand des Abgrundes gebracht hat. Kennzeichen dieser Krise sind der Boom des Immobiliensektors, die unzureichenden Investitionen in Forschung, Entwicklung und Bildung, die geringe oder ganz fehlende Kontrolle bei der Kreditvergabe sowie die Verschwendung von öffentlichen Geldern für gigantische Bauprojekte. Die PP hat zwar bei den letzten Wahlen gewonnen, und sehr wahrscheinlich wird sie sich dank des Versprechens, Millionen neue Arbeitsplätze zu schaffen, auch bei den kommenden Parlamentswahlen durchsetzen; aber die Konservativen erklären nicht, wie sie das schaffen wollen. Denn an die alten neoliberalen Rezepte glauben sie nicht mal mehr selbst.

Was ist Wohlstand?

Spaniens politisches System und seine Institutionen leiden an einem Demokratiedefizit. Das fängt bei der Korruption an, die die Legitimität vieler gewählter Vertreter in den Gemeinden und den Landesregierungen untergräbt: Auf den geschlossenen Listen der größten Parteien für die Wahlen am vergangenen Sonntag standen mehr als 100 Kandidaten, die in Korruptionsprozesse verwickelt sind. Dazu kommt das aktuelle Wahlgesetz, Produkt der vielgelobten spanischen “Transición” – des Übergangs von der Franco-Diktatur zur Demokratie – und der Verfassung von 1978, die die großen Parteien begünstigt. Vor 40 Jahren brauchte man starke und stabile Regierungen, um den Terrorismus von linken und rechten Gruppierungen zu überstehen. Damals rettete dieses Wahlgesetz vielleicht die Demokratie. Heute erstickt es sie.

Schließlich hat der spanische Staat schlicht über seine Verhältnisse gelebt. Die Verwaltung hat mehr Geld ausgegeben, als da war, und öffentliche Gelder falsch investiert. Aber auch die Bürger haben mehr Schulden gemacht, als sie zurückzahlen können. Es ist die Stunde der Selbstkritik: Die Spanier haben sich auf ein Wirtschaftsmodell eingelassen, das nur eine Illusion von Wohlstand war, das vielmehr – mit Gabriel García Márquez gesprochen – der Chronik eines angekündigten Todes ähnelte. Denn Wohlstand heißt nicht, sich alle vier Jahre ein neues Auto oder auf Kredit völlig überteuerte Apartments zu kaufen; Wohlstand heißt, dass die Menschen würdevoll von ihrer Arbeit leben können, Zugang zu einer erschwinglichen Wohnung sowie zu unverzichtbaren öffentlichen Gütern wie Bildung und Gesundheit haben. Die von den Machthabern in den letzten Jahrzehnten geförderte Konsumgesellschaft hat die Quittung für ihr Verhalten bekommen. Denn jetzt sind es die mittleren und unteren Einkommensschichten, die den Preis für die enorme Verschuldung zahlen müssen.

Neue Transición

Vor Kurzem wurden die Zahlen veröffentlicht: Die spanischen Gemeinden schulden kleinen und mittelständischen Unternehmen, die mehr als 4 Millionen Menschen beschäftigen, 35 Milliarden Euro. Wenn sich die schlimmsten Vorhersagen erfüllen, wird dieser Schuldenberg tausende Firmen in die Insolvenz treiben, was die Arbeitslosenzahlen noch einmal auf ein schwer erträgliches Niveau heben würde. Die beiden großen Parteien haben es bisher in stillem Einvernehmen vermieden, dies im Wahlkampf zu thematisieren. Nur die pessimistischsten Wirtschaftswissenschaftler wagen, eine Arbeitslosenquote von über 30 Prozent vorherzusagen. Erst wenn es so weit ist, werden die Wähler der PP endlich merken, dass ihre Entscheidung ein Fehler war.

Spanien braucht eine neue Demokratie, eine zweite “Transición”. Mit den beiden traditionellen Volksparteien scheint das unmöglich. So erklärt sich die spontane Reaktion von hunderttausenden von Menschen, die auf die Straße gingen, um wahre Demokratie einzufordern. Diese noch außerparlamentarische Opposition sollte Bürger und Politiker zum Nachdenken bringen. Sie müssen ihre Rolle in einer schlechten parlamentarischen Demokratie wie der spanischen überdenken und aktiv am Wandlungsprozess teilnehmen. Bisher weiß noch niemand, welches Ausmaß diese friedliche Revolution annehmen wird, welche Ziele sie erreichen kann. Nur eins ist klar: Spanien wird nie mehr sein wie zuvor. Mit dem 15. Mai hat sich etwas verändert. Für immer. ANDREU JEREZ

Das spanische Wirtschaftsmodell erinnert an García Márquez’ Romantitel “Chronik eines angekündigten Todes”

Andreu Jerez

 lebt seit fünf Jahren in Berlin, wo er als freier Journalist für die spanische Redaktion der Deutschen Welle und andere Medien arbeitet. Er ist Mitglied des Journalisten-Kollektivs Contrast.es und Autor des Blogs Cielobajoberlin.blogspot.com

ACAMPADA SOL CONSENSÚA CUATRO LINEAS DE DEBATE

La Asamblea General de Acampada Sol reunida desde las 20 horas de la tarde, en la Puerta del Sol el día 25 de mayo, ha llegado a un consenso de mínimos para debatir sobre cuatro líneas:

1/ Reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y de proporcionalidad real y con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana.

2/ Lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política.

3/ Separación efectiva de los poderes públicos.

4/ Creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política.

Se trata de cuatro puntos consensuados, que se irán debatiendo en los grupos de trabajo correspondientes y que serán ratificados en la Asamblea General que tendrá lugar el próximo viernes día 27.

Fuente: http://madrid.tomalaplaza.net/2011/05/26/acampada-sol-consensua-cuatro-lineas-de-debate/

En los últimos días se ha hablado desde 15demayo.info de un consenso de mínimos centrado en tres puntos, que constituye un buen punto de partida para empezar a hablar. Todas las cuestiones que se plantean están lógicamente centradas en la problemática actual del estado español.

Nosotros estamos intentando mantener con vida en otro país el movimiento que ha surgido la semana pasada. Eso nos hace ser conscientes de las grandes diferencias que hay entre la ciudad en que vivimos (Berlín) y los lugares de los que venimos. Si a eso se le añade que una de las motivaciones de muchos para embarcarnos en este proyecto ha sido la rabia por no estar allí y la inquietud por buscar un modo de apoyar el movimiento desde aquí, nos hace colocarnos en un momento dado (el lunes pasado) ante una disyuntiva: ¿Qué es lo que queremos?

A grandes rasgos se puede decir que hay dos posturas: o centrarnos sólo en España porque es donde venimos y donde queremos volver; o intentamos hacer algo aquí en Berlín similar, desde lo que poder aportar a lo que se está haciendo en cada una de nuestras ciudades. Y al plantearnos algunos esto último y ver la curiosidad de los alemanes por todo este movimiento, también nos planteamos: ¿debemos trabajar con alemanes? ¿Cómo?

Nuestra situación particular de migrantes en un país que conocemos a nuestra manera y siempre desde nuestra condición de ciudadanos con origen distinto al de nuestros vecinos aquí nos hace situarnos, creo, en un lugar que no es ni Sol, la Plaza de Catalunya… ni Berlín. Queremos aportar cosas allí, pero a la vez somos conscientes de que estamos aquí y de que nos cuentan que no todo está bien por aquí tampoco, que esto es un problema a gran escala.

Muy bien, nos decimos entonces, el problema es global. Pero entonces, ¿qué hacemos con los mínimos que se están empezando a debatir por ejemplo en Sol? ¿Los podemos aplicar aquí sin más? No, evidentemente.

Analizando y reflexionando todo esto a nivel personal, y siendo consciente de que el problema es efectivamente global, me he dado cuenta de que hay otro punto de partida de mínimos sobre el que tenemos que reflexionar desde nuestra particular posición.  Creo que hay otro aspecto que tampoco deberíamos dejar de transmitir ni de descuidar: de la misma manera en que hablamos de un consenso de mínimos, deberíamos pensar también en unas condiciones mínimas para plantearnos ese tipo de consenso (consenso que indefectiblemente estará ligado al lugar en el que nos situemos, y desde o para el que pensemos soluciones).

Volviendo a lo que se ha dado en llamar movimiento 15M, yo he podido deducir por lo que he visto, leído y oído que lo que este movimiento persigue no es muy distinto de lo que se ha demandado en un pasado muy próximo (p.ej. en las manifestaciones por una vivienda digna). Pero también que lo que lo diferencia de todas estas luchas anteriores es 1) que ha aunado muchas de ellas en una sola y 2) que lo hace de una forma muy determinada: en paz, en la calle, confiando en la palabra y voz de todos.

La búsqueda del consenso viene afortunadamente ahora y no antes. Hasta este momento, hasta las elecciones del domingo, lo que ha unido han sido en la mayoría de las ocasiones sentimientos como la rabia, la indignación, la impotencia, la ilusión, la alegría, la esperanza… Ese caldo de cultivo emocional es, junto a la situación económica y política que los ha propiciando, el que ha ido dando consistencia al movimiento. Hasta que en un momento dado se le exigen, se nos exigen propuestas concretas. Propuestas a las que podremos llegar si se consigue mantener a su vez el clima de diálogo pacífico y cívico del que gozamos en muchas plazas del mundo. Es decir: en la búsqueda del consenso en esta situación no podemos dejar de lado esta realidad, que es la que nos hace definirnos políticos pero no apartidistas.

Porque en los objetivos e incluso en el modo de conseguirlos es probablemente bastante difícil que estemos de acuerdo. Pero sí podemos coincidir en una manera de reivindicar que confía en cada ciudadano. En el momento en que nos empecemos a poner nerviosos, a tener prisa por conseguir cosas, dejaremos de escucharnos y de ser un movimiento pacífico. Lo importante no son tanto las respuestas que se den, sino hacerse preguntas que probablemente nos tendrán que rondar la cabeza un tiempo antes de poder darles respuesta entre todos. Con paciencia y consideración: la prisa divide e induce a la violencia.

Por todo ello, mi conclusión de cara a los berlineses es la siguiente: que les hagamos llegar sobre todo que la idiosincrasia principal de este movimiento no está en los objetivos que persigue, que pertenecen a un ámbito y una problemática muy concretos; sino en el modo en que reivindicamos la necesidad de cambiar: en paz, en la calle y dando voz a los que no la tienen. Es decir: este movimiento lo que hace es crear un foro extraparlamentario de conciencia crítica y ciudadana. Y es precisamente por eso por lo que es un modelo exportable. Pero ojo, para que los que sepan de sus problemas hablen de ellos, y se pregunten por la manera en que podrían solucionarlos. Ahí está la gracia, creo, y eso es lo que hay que mostrar, en mi opinión, a la hora de contar lo que somos a una sociedad como la berlinesa.