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En un claro ejemplo de incumplimiento del principio de transparencia que Rajoy había prometido seguir en su discurso de investidura, el Gobierno ha aprobado una modificación del límite de los avales concedibles por el Estado sin mencionarla en la rueda de prensa. Esta modificación es, en realidad, un rescate encubierto, porque supone un respaldo económico de vigencia indefinida al sistema financiero a cargo de la deuda pública. Entre otros, se establece el aval a operaciones de titulización de activos (como las de las hipotecas subprime), eliminando las limitaciones que había establecido el anterior ejecutivo. Parece que se consolida el principio de socialización de las pérdidas y privatización de los beneficios.

Después de las últimas medidas adoptadas por el nuevo Consejo de Ministros, el déficit del Estado es más público que nunca. No sólo porque se ha preferido subir el impuesto a las rentas de la clase media (que es la que verdaramente paga el IRPF) en vez de, por ejemplo, establecer medidas para combatir el fraude fiscaleliminar privilegios fiscales como el de las sociedades de inversión con gravamen de tipo reducido (1%) -las SICAVs-, o de poner la tributación por rentas de capital al mismo nivel que la tributación por rentas de trabajo (actualmente si ingresamos 100.000 en dividendos pagamos 21.000 de impuestos; pero si los 100.000 los ingresamos en nuestra nómina, pagamos 40.000). No sólo por eso: con una nocturnidad comparable a la que caracterizó a la forma en que se hizo la última reforma constitucional, se ha ampliado de forma alarmante el respaldo público a las operaciones de capital: el límite de los avales que el Estado puede conceder ha aumentado  en más de un 263%; y con la modificación este aval se destina exclusivamente al sector financiero (a entidades financieras y afondos de titulación  de activos). Una medida completamente contrapuesta al objetivo de austeridad que el nuevo Gobierno afirma perseguir, porque se hace a cargo de la deuda pública, con el consiguiente aumento de los gastos corrientes de futuros ejercicios, lo que llevará a que el gasto público en beneficio de la ciudadanía se verá aún más constreñido en el futuro: ésta será la herencia que dejará el gobierno de Rajoy.

Rescate encubierto

Esta privatización del respaldo público está también en el “decretazo” del viernes (el Real Decreto-ley 20/2011). En la Disposición Final decimoséptima (pág. 64 del BOE núm. 315 del 31 de diciembre de 2011) se establece una modificación del artículo 49 de la Ley 39/2010 de  Presupuestos Generales del Estado para 2011, relativo al importe de los avales del Estado, con las siguientes variaciones:

  • Modificación de la regulación de los avales concedibles por el Estado - RD 20-2011Se aumenta en un 227% el límite de los avales concedibles por el Estado, pasando de un límite máximo de 59.900.000 a 196.043.560.
  • En el caso del artículo original estos avales no estaban destinados al sector financiero, sino a navieras radicadas en España, a empresas dedicadas al desarrollo del coche eléctrico y al Fondo de Titulación del Déficit del Sistema Eléctrico. Pero ahora el aval del Estado se destina exclusivamente al sector financiero: al Fondo Europeo de Estabilización Financiera (92.000 millones de €) bancos (100.000 millones de €) y a fondos de titulación de activos (3.000 millones de €).  Es decir: estamos ante un rescate encubierto.
  • La vigencia del artículo original estaba limitada al ejercicio de 2011; en el texto modificado el único límite establecido es el de la entrada en vigor (1 de enero de 2012), estableciéndose que su vigencia será indefinida. Es decir, con esta maniobra de dudosa legalidad (modificando un texto legal de duración limitada de manera que sea aplicable en cualquier ejercicio a partir del 1 de enero de 2012) se consolida el principio de socialización de las deudas y privatización de los beneficios.
  • En el apartado c) del punto segundo se introduce la posibilidad de avalar con un límite de 3.000 millones de euros, fondos de titulización de activos, es decir sociedades ad hoc creadas para repartir los riesgos de impago de ciertas operaciones financieras y utilizadas por las entidades financieras como una fuente alternativa de financiación. Este aval ya estaba previsto en los presupuestos para 2011 pero en el artículo siguiente (el 50) y con un catálogo de limitaciones (50% del saldo vivo destinado a PYMES, dimensión limitada del fondo…). Con la modificación aprobada, sólo se establece (sin límite alguno) la posibilidad del aval estatal a este instrumento con el que las entidades financieras traspasan los riesgos asociados a ciertas operaciones, un mecanismo financiero que fue la causa de la crisis de las subprime, el origen de la actual crisis.

Promoción de la especulación

La conclusión es clara: vía austeridad, la intervención del Estado en la sociedad y la economía debe reducirse. Pero a la vez se utiliza para promover operaciones de capital destinadas a operaciones de especulación (en vez de promover decididamente una renovación del sistema productivo que genere mayor estabilidad laboral). Es decir, el mensaje que está enviando el nuevo Gobierno está claro: el Estado no sólo debe reducirse, sino que no debe limitar la economía especulativa; más bien todo lo contrario, promoverla. Lo sangrante del tema es que estos avales los pagaremos todos vía IRPF, un impuesto que se ha subido en el mismo Real Decreto en el que se establece este aval al sector financiero. ¿No habría sido más justo y beneficioso para todos proponer una reforma a fondo del Instituto de Crédito Oficial para otorgar financiación a particulares y PYMEs con criterios distintos a los que seguiría una entidad financiera (obligada a repartir beneficios entre sus accionistas)?

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Referencias

Legales

Documentación

Traducimos aquí la entrevista a Peter Bofinger, uno de los cinco miembros del “Consejo alemán de expertos económicos” (o Sachverständigenrat zur Begutachtung der gesamtwirtschaftlichen Entwicklung), sobre la debacle electoral del partido liberal alemán, la FDP. Bofinger es el único defensor de políticas económicas neokeynesianas presente en este órgano asesor del Gobierno y el Parlamento alemanes y en esta entrevista apunta algunos aspectos de la política económica que está poniendo en jaque a Europa como proyecto y a la igualdad social tanto europea como alemana. Las medidas que respalda la FDP forman parte de esas que “ya se han tomado en Alemania” y que algunos intentan presentar ahora en España como la solución a nuestros problemas nacionales, sin hablar, claro, del aumento de la desigualdad social y el estancamiento de la economía real que podrían provocar.

Artículo original: “Die FDP hat mit Feuer gespielt”

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El sabio de la economía Peter Bofinger es de todo menos cómodo. Después de su fracaso electoral de la FDP en Berlín, Bofinger le lee la cartilla: los liberales defienden la salvación del estado siguiendo el patrón de actuación de un ama de casa; pero no saben de verdad lo que es la economía política.

 Entrevista: Frederik Obermaier

Peter Bofinger

Peter Bofinger (sueddeutsche.de - AP)

sueddeutsche.de: Señor Bofinger, la FDP es el gran perdedor de las elecciones en Berlín, y eso que pidieron de forma estridente la quiebra de Grecia. ¿Su mensaje no caló en el electorado?

Peter Bofinger: La FDP ha jugado con fuego.  Pedir sólo la declaración de insolvencia sin proponer nada suponía correr un gran riesgo y cometer un error de base. Mucho más razonable habría sido una reducción ordenada de la deuda. Un recorte de la deuda sólo es defendible si paralelamente se busca evitar, por medio de los Eurobonos, el efecto de contagio a otros países. La alternativa sería querer reformar un edificio tirando una pared maestra: sin amplias medidas protección el sistema se podría venir abajo.

sueddeutsche.de: Una empresa tiene que declarar suspensión de pagos cuando ha quebrado.  ¿Por qué fue un error que el líder de la FDP Rösler haya propuesto lo mismo en el caso de Grecia?

Bofinger: No han pasado ni dos meses desde que los estados de la Unión acordaron un rescate a Grecia. Y ahora viene el vicecanciller alemán y vuelve a replantearse el tema. Europa está actualmente en una situación límite en la que la cuestión ya no se reduce a un debate académico sino que se trata de dar con el tratamiento de cuidados intensivos correcto.

sueddeutsche.de: Pero lo cierto es que los liberales obtuvieron el apoyo de 16 destacados catedráticos de economía, colegas suyos, vaya…

Bofinger: No es lo mismo hablar como vicecanciller o como catedrático de universidad.

sueddeutsche.de: Pero sí que se trata de expertos reputadísimos, como Hans-Werner Sinn, que argumentan en la misma línea que los liberales. ¿Dónde está el error en los planes para Grecia de la FDP?

Bofinger: En Alemania se pasa completamente por alto que no hay un país en el que se hayan realizado de forma masiva tantas medidas de ajuste en tan poco tiempo. Es decir, el debate actual en Alemania no viene a cuento. No es que los griegos estén ahorrando demasiado poco, es que se están dejando la vida en los recortes.

sueddeutsche.de: Pero los de la FDP parecen ver las cosas de otra manera.

Bofinger: Sus parroquianos piensan que el ahorro en la economía nacional es como el de un ama de casa. Si a ésta no le salen las cuentas, la familia tendrá que gastar menos. Algo que funciona porque el nivel de ingresos sigue siendo constante, porque éste no se reduce si la familia ahorra. Pero si en la economía nacional se reduce drásticamente el nivel de gasto, la coyuntura se va al traste y baja el nivel de recaudación vía impuestos. El FMI previó en abril de 2010 una contracción del 1,1% de la economía griega, en el pronóstico de septiembre de 2010 ya era del 2,6% y en abril de 2011 el FMI contaba con una recesión del 3,0%. Ahora mismo se cifra el decrecimiento en un 5,0%. Si en esta situación uno de cada diez funcionarios tiene que ser despedido, el daño no hará más que aumentar.

sueddeutsche.de: Pero a la FDP se la ha visto durante mucho tiempo como el partido más competente en temas económicos. ¿Un error de percepción?

Bofinger: ¿Se puede considerar competente a un partido que en la fase con menor presión fiscal sobre la renta de toda la postguerra alemana sigue manteniendo la bajada de impuestos como el punto principal de su programa electoral? Por eso me alegré que, en 2009, los liberales entraran a formar parte del gobierno.

sueddeutsche.de: ¿Usted, que simpatiza con la SPD, se alegró de que los liberales llegaran al poder?

Bofinger: Sí, porque estaba bastante seguro de que a todo el mundo le iba a quedar claro lo incompetente que es este partido. Y el tiempo me ha dado la razón. Cuando todo el mundo se dio cuenta de que no había ya dinero suficiente para llevar a cabo la bajada de impuestos que pretendía la FDP, implosionó.

sueddeutsche.de: Últimamente, junto a la bajada de los impuestos, la FDP ha descubierto para sí un papel en la salvación de Europa. En su página web, los liberales se llaman a sí mismos “Partido de Europa” (“Europa-Partei”).

Bofinger: “Partido anti-Europa” sería más acertado.

sueddeutsche.de: ¿Por qué?

Bofinger: Si Grecia no recibe más dinero, el país entero se desmoronará. Tendría que salir del euro, lo que conllevaría unas consecuencias económicas y políticas enormes para el resto de la eurozona. Si los efectos se contagian a Italia, en ese momento, como tarde, tendremos un problema también aquí, en Alemania. Todo ello nos costaría mucho más que los que nos puede llegar a costar mantener el sistema con vida. Pero esto es algo que a la FDP desgraciadamente se le olvida.

Ramón en "Hermano Lobo", 2 de agosto de 1975. Fuente: neorrabioso.blogspot.com

       desahuciar  (de des- y ahuciar).

     1. tr. Quitar a alguien toda esperanza de conseguir lo que desea. U. t. c. prnl.

     2. tr. Dicho de un médico: Admitir que un enfermo no tiene posibilidad de curación.

     3. tr. Dicho de un dueño o de un arrendador: Despedir al inquilino o arrendatario mediante una acción legal.

La reforma constitucional convierte al pago de la deuda en gasto prioritario. Se constitucionaliza así la desconfianza en el estado y la limitación de su ámbito de actuación, al limitar una de sus herramientas fundamentales: la gestión independiente del dinero público. Una vez más nos encontramos ante un caso de socialización de las pérdidas y privatización de los beneficios. ¿Será el último?

La reforma “es buena para España”, Rajoy dixit. Una “vacuna”, según Rubalcaba. Vuelve a salir a la palestra un discurso basado en términos que se toman prestados de la medicina y de la epidemiología para hablar de la coyuntura económica actual: contragio, fiebre, vacuna, diagnóstico… Y a grandes males, grandes remedios… Pero, realmente, ¿son tan grandes, son tan buenos los remedios, la “vacuna”?

Lo ponemos en duda: en los últimos días, al hablar del texto del artículo 135 reformado de la Constitución sólo se habla del límite al déficit estructural (art. 135.2) o del principio de estabilidad presupuestaria (art. 135.1). Pero no se toca ni ataca lo más grave que incluye esta reforma y que se encuentra en el apartado tercero:

“[…] Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. […]”

Lo que aquí se constitucionaliza es, por un lado, la mala práctica que se pretende combatir (el alto nivel de endeudamiento que se “come” gran parte del presupuesto de gasto de las administraciones) y, por otro, una claudicación del Estado ante los mercados: mientras que antes estaba en manos del Estado decidir cuándo se paga la deuda, renegociándola en caso de que fuera necesario (cuando se consideraba que otros gastos tenían más prioridad), ahora, con el texto reformado, no hay ninguna duda: primero se tiene que devolver la deuda, cueste lo que cueste; es decir, a costa de las prestaciones sociales que podría garantizar la Administración para todos.

Éste es, a nuestro juicio, el mayor escándalo del texto de la reforma. No el límite al déficit estructural que hace aumentar la deuda (disminuyendo a la larga la cantidad de dinero que el Estado puede gastar en prestaciones sociales, inversiones públicas y servicios al ciudadano). No: lo escandaloso es que se cede una parte de la soberanía estatal a los mercados, se pone lo público en manos de usureros.

Es más: se prevé un margen amplio para la aplicación de la medida (2020). O sea: se traslada al futuro la aplicación de una medida cuya aprobación se ha querido tan urgente por la actual “desconfianza de los mercados”.  ¿Van a seguir siendo tan desconfiados en 2020 los señores mercados? ¿Quién es capaz de prever cómo va a ser la situación económica en 2020 si ni los gobiernos ni las agencias de calificación ni casi nadie ha sido capaz de prever esta crisis? Pero da igual, se hace la reforma y punto; lo más rápidamente posible para que nadie sea capaz ni de pensar ni de darse cuenta del gol que nos están metiendo. Y no es que rompa sólo el consenso constitucional, no: es que la constitución pasa de ser norma fundamental a norma coyuntural.

¿Realmente nos conviene a todos tener un país sin estado? ¿Es realmente “bueno” para España todo esto? ¿Es esto una “vacuna” o más bien un “veneno”?

La presentación de los últimos presupuestos del Estado muestra cómo se preveía una evasión fiscal vía sociedades de inversión con gravamen de tipo reducido (1%): se contempla un aumento de un 898% de recaudación por esta vía, lo que lógicamente indica la estimación de un aumento equivalente del capital depositado en este tipo de sociedades de inversión. Sorprendentemente (o no), en los últimos días nadie ha hablado de este tipo de fenómenos como explicación de por qué no se reduce el déficit en nuestro país a pesar de que se ha presupuesta para el 2011 una reducción de un 11% del gasto público de la administración central.

Como sabemos, el déficit es un desequilibrio entre la cantidad que se ingresa durante un periodo de tiempo y lo que se gasta, y que se da cuando el volumen del gasto supera al de los ingresos. (A la situación contraria, en la que los ingresos superan a lo gasta, se la conoce como superávit.) En el caso de que todos estos conceptos se refieran a las cuentas de la Administración, se los apellida de “públicos”. Y el problema en el caso de darse una situación de déficit es que ese desequilibrio hay que financiarlo acudiendo a los mercados financieros para obtener crédito (lo que eufemísticamente se conoce como “vender” o “colocar” bonos o letras). Y la cantidad financiada por esta vía implicará (además de la obligación de devolverla en el plazo establecido) el pago de un precio: el interés. Tanto la devolución de lo prestado como el pago de intereses (que, junto con la cantidad de déficit financiada en ejercicios anteriores, forma parte de lo que se conoce como “deuda”) repercute directamente en las cuentas de los años siguientes, lo que, por consiguiente, implica un aumento del gasto público. En los presupuestos para 2011 la cantidad gastada en la devolución de la deuda y el pago de los intereses fue de un 41,4% del presupuesto: 92.293 millones de euros, prácticamente la mitad del presupuesto.

Centrándonos en el tema del déficit, lógicamente hay dos posibilidades a la hora de explicar cómo se llega a una situación de déficit: o que ha aumentado el gasto o que se han reducido los ingresos.  En los debates de los últimos días se ha puesto sobre todo el acento en el recorte del gasto público que llevará consigo esta reforma. Pero, si le echamos un vistazo a la presentación de los presupuestos generales del Estado para el 2011, vemos que el aumento del déficit no se debe a que haya aumentado el gasto público (porque se presupuesta una reducción del 11%), sino a que la cantidad ingresada por el Estado sigue estando más de 20.000 millones de euros por debajo.

Es posible que la ralentización de la economía haga prácticamente imposible que el volumen de ingresos del Estado aumente, porque la situación actual de la economía no dé para más. Pero no parece ser la única razón que explique por qué los ingresos no crecen tanto, si le echamos un vistazo al presupuesto de beneficios fiscales de esta misma presentación.

Aumento de la sociedades de inversión que tributan a tipo reducido

Fuente: Pág. 134 de la Presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2011

En la tabla que hemos recortado vemos la desmesurada proporción en que ha subido, relativamente, la cantidad que el Estado prevé recaudar de sociedades de inversión gravadas con un tipo impositivo reducido: un 898,2%. Recordemos que estas sociedades tributan a un 1%, tal y como lo establece el artículo 28.5 del Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo (aprobado una semana antes de las elecciones generales de 2004 del 13 de marzo en las que el PP perdió el Gobierno), frente al 25% al que tributan, por ejemplo, las cajas rurales. O sea que, gracias a esta regulación, el Estado ha dejado de ingresar 7.200 millones de euros, que habría percibido si el tipo impositivo de estas sociedades fuera del 25%. O, mirándolo desde otro punto de vista: es muy probable que haya habido una fuga intranacional de capitales a sociedades de inversión gravadas con tipo reducido. Resulta cuanto menos curioso que en toda la presentación de los presupuestos no se haga referencia a este aumento tan destacado.

A primera vista no parece mucho dinero si tenemos en cuenta el volumen de deuda del Estado. Pero sí que cubriría un tercio del déficit que se ha previsto para el ejercicio de 2011. Y éste es sólo un ejemplo de cómo se podría ir reduciendo el déficit aumentando los ingresos. Sin medidas encaminadas a aumentar los ingresos públicos, la aplicación de la norma introducida por la reforma constitucional aprobada de forma tan antidemocrática sería difícilmente justa, si tenemos en cuenta la alta presión fiscal que en comparación sufre la clase media de nuestro país.

Tampoco deberíamos olvidar que el actual modelo de presupuestos debería ser también objeto de reforma, pasándose a guiar por el principio de devengo, para hacer que la Administración dependa mucho menos de los mercados financieros, pero este tema lo dejamos para un post futuro.

Más información:

Para entender mejor el tema de la crisis de la deuda en la Eurozona, recomiendo vivamente este post y los links que incluye.